sábado 27 de marzo de 2010

La hora del cocktail






Imágenes, Design Sponge

No soy una bebedora habitual (raramente me paso con el alcohol) pero reconozco que los cócteles despiertan mi curiosidad. Son un poco como la vida, con un toque de amargura, dulzor y efervescencia.

Dejando a un lado el cutrerio del botellón, la preparación de un cóctel siempre implica una liturgia y un tiempo de preparación, en el que el savoir faire del barman resulta fundamental. ¿El mejor que he tomado nunca? En el Museo Chicote de Madrid, en una de esas sillas de metal cromado en las que se sentaba Grace Kelly.

7 comentarios:

El Pinto dijo...

Chicote, estraperlo, penicilina y tipitos de la época.
Saluds

GUIZMO dijo...

Aúpa Bloody Mary!

Anatomía dijo...

viva el cosmopilitan!!!...perfiero el Del Diego!!!..un besito

abril en paris dijo...

No soy tampoco de beber alcohol pero un cóctel siempre tiene "un toque de distinción.." y si es en un sitio de esos.. música blues y gente interesante..me lo pensaria.
Has escogido a una mujer que llenaba
el espacio con su rubia presencia.:-)

Flor M. dijo...

Que linda combinación de colores y sabores!

Mónica Muñoz dijo...

Anoche mismo estuve en el Museo Chicote, hay que reconocer que los cockteles estan bueniiiisimo!
y después de cenar fuimos al Jose Alfredo, a por otro, por comparar...
jaja

Nalda dijo...

Donde esté el mojito... O el Cosmopolitan a lo "Sexo en Nueva York".

Besazos

tip: Hace unos días estuve en una cata de cócteles en Montal. ¡Híper glamuroso!